El lanzamiento de la nueva generación de teléfonos de Apple ha traído consigo una sorpresa bastante desagradable. Si el precio de más de 2300 euros del iPhone Duo te ha sorprendido, espera a ver. La compañía no se ha limitado a ajustar las tarifas de sus novedades más recientes. Más bien, ha aprovechado la ocasión para encarecer prácticamente todo su catálogo a la venta en España (y en el resto de mercados). Esta decisión repercute con dureza tanto en los nuevos buques insignia como en dispositivos lanzados en años anteriores que no reciben mejora técnica alguna.
Aunque Apple no se ha justificado oficialmente, es evidente que la crisis de la memoria y los componentes está detrás. La alta demanda de memoria DRAM por parte de los centros de datos dedicados a la IA ha absorbido el suministro global. Este escenario, que ya venía castigando al sector del PC, termina golpeando al consumidor europeo con subidas muy agresivas en toda la gama del iPhone.
La serie iPhone 18 Pro y Pro Max pulveriza la barrera de los 3.000 euros
El impacto económico más contundente se concentra en la gama alta recién presentada. El iPhone 18 Pro eleva su precio de partida en la versión de 256 GB hasta los 1.469 euros, lo que supone un incremento de 150 euros frente a su antecesor. La variante de 512 GB asciende a 1.719 euros, mientras que la configuración con 1 TB de capacidad salta directamente a los 2.219 euros tras una subida de 400 euros. Por su parte, la nueva edición con 2 TB debuta con una tarifa de 2.969 euros.
En el caso del iPhone 18 Pro Max, las cifras alcanzan cotas históricas. El modelo base de 256 GB parte ahora desde los 1.619 euros, registrando un alza de 150 euros. La opción intermedia de 512 GB se sitúa en 1.869 euros y el terminal de 1 TB escala hasta los 2.369 euros. Sin embargo, el salto más llamativo se produce en la versión de 2 TB, que alcanza la friolera de 3.119 euros, encareciéndose 650 euros respecto al modelo equivalente del año previo.
Subidas generalizadas en los iPhone 16, 17, 17e y la gama Air
Lejos de amortiguar el golpe en las opciones de entrada, el fabricante ha trasladado el sobrecoste a todos los terminales que permanecen en las estanterías. El caso más sangrante es el del iPhone 16 de 2024. Su única versión restante de 128 GB sube 150 euros y pasa a costar 1.009 euros. Un teléfono con dos años a sus espaldas rompe así la barrera psicológica de los mil euros sin recibir ningún incentivo para comprarlo.
La situación empeora al revisar el resto del catálogo. El iPhone 17 base de 256 GB experimenta una subida drástica de 250 euros, situándose en 1.109 euros, mientras su versión de 512 GB alcanza los 1.359 euros. El modesto iPhone 17e tampoco se salva del ajuste. La variante de 256 GB sube a 859 euros y la de 512 GB a 1.109 euros. Se trata de un precio muy poco atractivo para un dispositivo que ya nació caro y que únicamente ofrece un sensor fotográfico y un procesador antiguo.
Por si fuera poco, la compañía también castiga al iPhone Air, un modelo que ya tenía problemas en las ventas. El terminal sube 100 euros en sus versiones de 256 GB y 512 GB, pasando a costar 1.319 y 1.569 euros respectivamente. La variante de 1 TB se dispara 350 euros adicionales hasta rozar los 2.069 euros.
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En definitiva, el panorama en la Apple Store es desolador para el consumidor. Respaldada en la crisis de componentes, la compañía ha encarecido de golpe toda su oferta disponible, convirtiendo terminales estándar y modelos antiguos en artículos de lujo difíciles de justificar para la mayoría de compradores.